Los justos
Los justos STEPAN. —(cortándolo). Estamos perdiendo el tiempo. Boria, supongo que hay que avisar al portero, ¿no?
(Kaliayev le mira con asombro).
ANNENKOV. —SÃ. Dora, ¿quieres bajar? No olvides la propina. Voinov te ayudará después a juntar el material en el cuarto.
(Salen cada uno por su lado. Stepan va hacia Annenkov con paso decidido).
STEPAN. —Yo quiero arrojar la bomba.
ANNENKOV. —No, Stepan. Ya están designados los que van a arrojarla.
STEPAN. —Te lo ruego. Tú sabes lo que eso significa para mÃ.
ANNENKOV. —No. La regla es la regla. (Un silencio). Yo no la arrojo y voy a esperar aquÃ. La regla es dura.
STEPAN. —¿Quién lanzará la primera bomba?
KALIAYEV. —Yo. Voinov arroja la segunda.
STEPAN. —¿Tú?
KALIAYEV. —¿Te extraña? ¡Asà que no tienes confianza en mÃ!
STEPAN. —Se necesita experiencia.
KALIAYEV. —¿Experiencia? Sabes muy bien que sólo se hace una vez y después… Nadie la arrojó nunca dos veces.
STEPAN. —Se necesita una mano firme.