Los justos
Los justos SKOURATOV. —Sólo detendré la publicación en caso de que usted confiese. Tiene la noche para decidirse. (Vuelve hacia la puerta).
KALIAYEV. —(más fuerte). No le creerán.
SKOURATOV. —(volviéndose). ¿Por qué? ¿Nunca han pecado?
KALIAYEV. —Usted no conoce el amor de ellos.
SKOURATOV. —No. Pero sé que no se puede creer en la fraternidad toda una noche, sin un solo minuto de desfallecimiento. Esperaré el desfallecimiento. (Cierra la puerta a sus espaldas). No se apresure. Soy paciente.
(Permanecen frente a frente).
TELÓN