Apócrifos
Apócrifos —Perdone, señor presidente —objetó el miembro Apometeo—, pero juzgo que a causa de la importancia de este Tribunal extraordinario será quizá conveniente que no dictásemos la sentencia hasta después de una meticulosa deliberación y, por decirlo asÃ, información general.
—Como quieran, señores —cedió conciliador Hipometeo . El caso es, desde luego, muy claro, pero si alguno de ustedes desea subrayar algo... ¡Hagan el favor!
