La guerra de las salamandras

La guerra de las salamandras

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Abe, Abe, Abe…! —gritó Queridita Li.

—¡Voy en seguida! —contestó Abe, y lentamente (para que no dijeran…), se acercó a la muchacha. Todavía se paró una vez más y miró hacia el mar.

En la orilla, donde el mar dibujaba en la arena su eterno y efímero encaje, estaba de pie sobre sus patas traseras una especie de animal oscuro con una cabezota redonda, que se retorcía como avergonzado. Abe quedó paralizado. Su corazón latía fuertemente.

—Chiss… chiss… chiss… —hizo el animal.

—¡Abe! —gimoteó Queridita medio desmayada.

Abe retrocedía paso a paso, sin apartar sus ojos del animal. Éste no se movía, volviendo solamente hacia él su inmensa cabeza.

Finalmente, Abe llegó junto a su queridita que, tirada de cara al suelo, lloraba horrorizada.

—Es una especie de foca —exclamó Abe, algo inseguro—. Debemos volver al yate, Li.

Pero Li no hacía más que temblar.

—No es peligroso —afirmó Abe. Le hubiera gustado arrodillarse junto a Li, pero debía permanecer, como un valiente, entre ella y el extraño animal. «Si al menos estuviese vestido», pensaba, «o tuviera una navajita o algún bastón…».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker