La guerra de las salamandras
La guerra de las salamandras «Vosotros nos habéis buscado, nos habéis repartido por todo el mundo. ¡Pues ya nos tenéis! Queremos vivir en buenas relaciones con vosotros. Nos proporcionaréis acero para construir nuestros taladros, picos y palas. Nos suministraréis torpedos. ¡Trabajaréis para nosotros! Sin vuestra ayuda no podríamos acabar con los viejos continentes. ¡Haló, hombres! Chief Salamander, en nombre de todas las salamandras del mundo, os ofrece la colaboración. Trabajaréis con nosotros en la destrucción de vuestro mundo. Muchas gracias».
La cansada y graznante voz enmudeció, y se oyó solamente el ruido de alguna máquina o del mar. «¡Haló, haló! —se oyó de nuevo a la cavernosa voz—, ahora vamos a retransmitir música ligera de vuestros discos fonográficos. Tocaremos “La marcha de los Tritones”, de la película “Poseidón”».