La krakatita
La krakatita —La entregaré, entregaré la krakatita —escuchó Prokop su propia voz con estremecimiento—. La entregaré, ¿me oyes? ¡Entregaré todo! Una guerra, una nueva guerra, más millones de muertos. A mÃ… a mÃ… a mà me da todo igual. ¿Es lo que quieres? Pronuncia una sola palabra… ¡Te estoy diciendo que entregaré la krakatita! Te lo juro, yo… yo te jjju… Te amo, ¿me oyes? Que… que… ¡que sea lo que dios quiera! Y… y si tuviera que perecer el mundo entero… ¡Te amo!
—Suéltame —gimió la princesa mientras se revolvÃa.
—No puedo —sollozó Prokop con el rostro hundido en su cabello—. Soy el más miserable de los hombres. He traicionado al mundo entero, a toda la humanidad. ¡Escúpeme a la cara, pero no me eches! ¿Por qué no puedo abandonarte? Entregaré la krakatita, ¿me oyes? He dado mi palabra. Pero ahora, ¡ahora déjame olvidar! ¿Dónde… dónde está tu boca? ¡Soy un canalla, pero bésame! Estoy per-perdi…