La krakatita
La krakatita —SÃ. El delegado Mezierski debe tener paciencia hasta que acabe de hablar. El camarada Krakatita nos ha contado, de forma metafórica, que es necesario —y en ese momento la voz de Daimon sonó de nuevo como el graznido de un pájaro—, que es necesario iniciar la revolución sin tener en cuenta la teorÃa de las etapas; una revolución destructiva y explosiva en la que la humanidad liberará lo más sublime que se esconde en su interior. El hombre debe saltar en pedazos para liberarlo todo. La sociedad debe saltar en pedazos para encontrar en su interior el bien más alto. Vosotros habéis estado aquà discutiendo acerca del bien más alto para la humanidad durante años. El camarada Krakatita nos ha enseñado que basta con inducir una explosión en la humanidad para que se alce a mucha mayor altura de lo que pretendÃan prescribir vuestros debates; sin mirar atrás, a lo que se ha destruido en el proceso. Y yo digo que el camarada Krakatita tiene razón.
—¡SÃ, la tiene, la tiene! —De repente se desataron los gritos y los aplausos—. ¡Krakatita! ¡Krakatita!