Mentira
Mentira —Papá, ¿alguna vez has sentido que tu vida está completamente fuera de tu control? —le preguntó durante la cena, esperando una respuesta que pudiera calmar sus pensamientos.
—Todo el tiempo, hija. Pero la clave está en aprender a recuperar las riendas, aunque sea poco a poco.
Su padre siempre sabÃa qué decir. Xenia lo admiraba, pero esa noche su consejo le supo a poco. HabÃa algo más profundo, algo que la inquietaba y la hacÃa cuestionarse si todo lo que conocÃa era real.
Y entonces llegó la respuesta de Marcelo, breve pero enigmática:
"Holden Caulfield también soy yo. Quizás todos somos un poco Holden, Xenia. Gracias por escribir."
Esa frase fue suficiente para atarla a su teclado.
Lo que comenzó como un intercambio casual de opiniones sobre libros pronto se transformó en algo más. Cada mensaje que recibÃa era como un hilo de luz en la monotonÃa de su vida, y cada respuesta que enviaba era una ventana abierta hacia una conexión que no habÃa experimentado nunca. Pero con cada palabra, también se tejÃa un nudo de incertidumbre, un temor que no podÃa identificar.
