Mentira
Mentira —SÃ, mamá —respondió mecánicamente, aunque su mente estaba lejos, atrapada en un torbellino de pensamientos que no podÃa controlar.
Todo comenzó con un libro, un préstamo fortuito de la biblioteca: El guardián entre el centeno . Su profesora de filosofÃa lo habÃa recomendado como lectura opcional para subir nota, pero lo que encontró en sus páginas fue mucho más que eso. Era como si el autor le hablara directamente, sus palabras resonando en su interior con una intensidad que no podÃa ignorar.
Fue ahÃ, en un foro literario vinculado a la biblioteca, donde se topó con el comentario de un extraño:
"¿Pensáis que un libro puede cambiar vuestra vida? A mà me cambió esta. Salinger me hizo ver cosas que nunca habÃa entendido de mà mismo."
El mensaje estaba firmado por alguien llamado Marcelo, y aunque solo era un nombre en una pantalla, su voz parecÃa tan real que Xenia sintió un impulso irrefrenable de responder. Esa noche, en un arrebato de valentÃa o quizá simple curiosidad, le envió un correo. No sabÃa entonces que ese simple gesto pondrÃa en marcha una cadena de eventos que alterarÃa su vida para siempre.
