Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
Cómo ganar amigos e influir sobre las personas Cuando llegué a la fábrica encontré al comprador y al inspector de muy mal talante, dispuestos a discutir y pelear. Llegamos hasta el camión y les pedà que continuaran descargando para poder ver cómo se presentaban las cosas. Pedà al inspector que siguiera en su tarea y dejara a un lado los rechazos, como habÃa venido haciendo, y pusiera las maderas buenas en otra pila.
Después de contemplarlo por un rato comencé a advertir que su inspección era estricta en exceso y que no interpretaba bien las reglas. La madera en cuestión era pino blanco, y yo sabÃa que el inspector era muy entendido en maderas duras, pero no tenÃa competencia ni experiencia en cuanto al pino blanco. En cambio, el pino blanco es mi fuerte. Sin embargo, no formulé objeción alguna por la forma en que aquel hombre clasificaba la madera. Seguà mirando, y por fin empecé a preguntar por qué ciertas piezas eran rechazadas. Ni por un instante insinué que el inspector se equivocaba. Destaqué que la única razón de mis preguntas era el deseo de poder dar a la empresa exactamente lo que necesitaba, en los envÃos futuros.