Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
Cómo ganar amigos e influir sobre las personas Aquel agente de policÃa, por ser humano, querÃa sentirse importante; cuando yo empecé a condenar mi proceder, la única forma en que él podÃa satisfacer su deseo de importancia era la de asumir una actitud magnánima.
Pero supongamos que yo hubiera tratado de defenderme… ¿Ha discutido usted alguna vez con la policÃa?
En lugar de lanzarme a la batalla contra él, admità desde el principio que la razón estaba de su parte, que yo no la tenÃa; lo admità rápidamente, abiertamente, y con entusiasmo. Y la cuestión terminó agradablemente: él pasó a ocupar mi parte y yo pasé a ocupar la suya. Si sabemos que de todas maneras se va a demostrar nuestro error, ¿no es mucho mejor ganar la delantera y reconocerlo por nuestra cuenta? ¿No es mucho más fácil escuchar la crÃtica de nuestros labios que la censura de labios ajenos?
Diga usted de sà mismo todas las cosas derogatorias que sabe está pensando la otra persona, o quiere decir, o se propone decir, y dÃgalas antes de que él haya tenido una oportunidad de formularlas, y le quitará la razón de hablar. Lo probable —una probabilidad de ciento a uno— es que su contendor asuma entonces una actitud generosa, de perdón, y trate de restar importancia al error por usted cometido, exactamente como ocurrió en el episodio del policÃa montado.