Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
Cómo ganar amigos e influir sobre las personas Estudiemos la iniciación de ese notable discurso. Veamos que resplandece, literalmente, de amistad. Recordemos que Rockefeller hablaba a unos hombres que pocos dÃas antes querÃan colgarlo de la rama más alta de un árbol; pero su discurso no pudo ser más gentil, más amistoso, si lo hubiera dirigido a un grupo de misioneros. Lleno está el discurso de frases como «estoy orgulloso de encontrarme aquû, «después de visitaros en vuestros hogares», «no nos encontramos aquà como extraños, sino como amigos», «espÃritu de mutua amistad», «nuestros intereses comunes», «sólo por vuestra cortesÃa me encuentro aquû.
«Éste es un dÃa de fiesta en mi vida…», comenzó Rockefeller: