Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
Cómo ganar amigos e influir sobre las personas Cuando los obreros diurnos fueron a trabajar, vieron esa cifra. ¿De modo que los de la noche creÃan ser mejores, eh? Bien: ya les iban a enseñar a trabajar. Se pusieron a la tarea con entusiasmo y cuando se marcharon aquella noche dejaron en el piso un enorme número diez.
A poco, este taller, que se habÃa quedado atrás en producción, rendÃa más que cualquier otro de la fábrica. ¿Cuál es el principio?
Dejemos que Charles Schwab nos lo diga:
La forma de conseguir que se hagan las cosas es estimular la competencia. No hablo del estÃmulo sórdido, monetario, sino del deseo de superarse.
¡El deseo de superarse! ¡El desafÃo! ¡Arrojar el guante! Un medio infalible de apelar a los hombres de carácter.
Sin un desafÃo, Theodore Roosevelt no habrÃa sido jamás presidente de los Estados Unidos. Apenas de regreso de Cuba se le querÃa designar candidato a gobernador del Estado de Nueva York. La oposición descubrió que ya no era residente legal en el estado y Roosevelt, atemorizado, querÃa retirar su candidatura. Pero Thomas Collier Platt le arrojó el guante. Volviéndose de pronto hacia Roosevelt exclamó con su voz potente: «¿Es un cobarde el héroe del cerro de San Juan?».