A traves del espejo
A traves del espejo Para entonces la Reina tenia ya colocados todos los piquetes en su sitio; Alicia siguió con mucha atención cómo volvía al árbol y empezaba a caminar cuidadosamente por la hilera marcada.
Al llegar al piquete que marcaba los dos metros se volvió y dijo: -Un peón puede avanzar dos casillas en su primer movimiento, ya sabes. De forma que irás muy de prisa través de la tercera casilla... supongo que lo harás en tren... y te encontrarás en la cuarta antes de muy poco tiempo. Bueno, esa casilla es de Tweedledum y Tweedledee... En la quinta casilla casi no hay más que agua... La sexta pertenece a Humpty Dumpty... pero ¿no dices nada?
-Yo... yo no sabía que tuviese que decir nada... por ahora... -vaciló intimidada Alicia.
-Pues debías haber dicho -regañó la Reina con tono bien severo-«Pero ¡qué amable es usted en decirme todas estas cosas»... Bueno, supondremos que lo has dicho... La séptima casilla es toda ella un bosque... pero uno de los caballos te indicará el camino... y en la octava ¡seremos reinas todas juntas y todo serán fiestas y ferias!