A traves del espejo
A traves del espejo -Pues arrastrándose a tus pies -dijo el mosquito (y Alicia apartó los pies con cierta alarma) podrás ver a una melindrosa meriendaposa o mariposa de meriendas. Tiene las alas hechas de finas rebanadas de pan con mantequilla, el cuerpo de hojaldre y la cabeza es toda ella un terrón de azúcar.
-Y ésta ¿de qué vive? -De té muy clarito con crema. A Alicia se le ocurrió una nueva dificultad: -Y ¿qué le pasarÃa si no pudiera encontrarlo? -insinuó. -Pues que se morirÃa, naturalmente.
-Pero eso ha de sucederles muy a menudo -dijo Alicia pensativa. -Siempre les pasa -afirmó el mosquito.
Con esto, Alicia se quedó callada durante un minuto o dos, considerándolo todo. Mientras tanto, el mosquito se entretenÃa zumbando y dando vueltas y más vueltas alrededor de su cabeza. Por fin, volvió a posarse y observó: -¿Supongo que no te querrÃas quedar sin nombre?
-De ninguna manera -se apresuró a contestar Alicia, no sin cierta ansiedad.