A traves del espejo
A traves del espejo -Pensé que lo que usted querÃa preguntarme era más bien «¿qué edad tiene?» -explicó Alicia.
-Si hubiera querido decir eso, lo habrÃa dicho, ¡ea! -replicó Humpty Dumpty.
Alicia no quiso ponerse a discutir de nuevo, de forma que no respondió nada.
-Siete años y seis meses... -repetÃa Humpty Dumpty, cavilando. -Una edad bien incómoda. Si quisieras seguir mi consejo te dirÃa «deja de crecer a los siete»..., pero ya es demasiado tarde.
-Nunca se me ha ocurrido pedir consejos sobre la manera de crecer --respondió Alicia, indignada.
-¿Demasiado orgullosa, eh? -se interesó el otro. Alicia se sintió aún más ofendida por esta insinuación. -Quiero decir -replicó- que una no puede evitar el ir haciéndose más vieja.
-Puede que una no pueda -le respondió Humpty Dumpty -pero dos, ya podrán. Con los auxilios necesarios podrÃas haberte quedado para siempre en los siete años.