Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas —Debe de ser un baile muy hermoso —dijo tÃmidamente la niña.
—¿Quieres verlo un poco en la práctica? —dijo la Falsa Tortuga.
—Me gustarÃa mucho —dijo Alicia.
—¡Pues intentemos la primera figura! —dijo la Falsa Tortuga al Grifo—. Se puede hacer sin langostas, ¿no? ¿Quién cantará?
—Canta tú —dijo el Grifo—. Yo no recuerdo la letra.
Y, con aire solemne, se pusieron a bailar y a dar más y más vueltas alrededor de Alicia, pisándole los pies cada vez que pasaban cerca y marcando el compás con sus patas delanteras, mientras la Falsa Tortuga cantaba con voz triste y lenta la canción:
Apúrate, caracol —le instaba una pescadilla—,
que nos persigue un delfÃn: la cola casi me pisa.
¡Con qué ansia las langostas y las tortugas avanzan!
En la grava aguardan todas. ¿Quieres unirte a la danza?
¡Que sÃ, que no, que sÃ, que no,
la danza sÃ!
¡Que no, que sÃ, que no, que sÃ,
la danza no!