Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas El pasaje era el siguiente:

Inútilmente se devanó los sesos un buen rato para descifrarlo, hasta que al fin adivinó el secreto:
—¡Claro, si es un libro del Espejo! Y si ahora lo coloco delante, frente a él, las palabras se pondrán otra vez del derecho.
Este era el poema que leyó Alicia:
JABBERWOCKY
Era cenora y los flexosos tovos