Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas Esto le pareció absurdo a Alicia y sin dignarse contestar, se encaminó directamente hacia la Reina. Enseguida, con gran sorpresa, la perdió de vista y se encontró una vez más caminando en dirección a la puerta de la casa.
Un poco irritada, volvió sobre sus pasos y, después de mirar por todas partes para ver dónde estaba la Reina (al final la divisó a lo lejos), decidió que, esta vez, seguiría el camino en sentido opuesto.
El resultado fue francamente positivo. No había caminado ni un minuto cuando se encontró con la Reina, cara a cara, y a un paso de la colina que por tanto tiempo no había podido alcanzar.