Alicia en el País de las Maravillas

Alicia en el País de las Maravillas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pronto llegó ante un espacio abierto, con un bosque al fondo. Este parecía mucho más oscuro que el anterior y Alicia sintió cierto recelo de tener que entrar allí. Pero, después de pensárselo, decidió seguir adelante: «Pues, desde luego no voy a volverme atrás y este es el único camino que conduce a la octava casilla».

«Este será el bosque —pensó ensimismadamente la muchacha—, donde las cosas no tienen nombre. ¿Qué será de mi nombre cuando me adentre en él? Por nada del mundo querría yo perderlo, porque me habrían de dar otro y casi seguro que me tocaría uno muy feo. Pero, por otro lado, ¡qué divertido buscar al bicho que hubiera encontrado mi antiguo nombre! Igual que en los anuncios, cuando alguien pierde un perro: “Responde al nombre de Nesa: lleva un collar de bronce”. ¡Qué gracioso sería llamar a todo el mundo Alicia hasta que alguien, por fin, respondiera! Aunque ese alguien, de tener solo dos dedos de frente, no respondería.»

Mientras iba divagando de este modo, llegó al bosque: parecía algo umbroso y frío. «Bueno —dijo Alicia avanzando por entre los árboles—, en cualquier caso es un alivio, después de haber pasado tanto calor, entrar ahora en el…, en el…, ¿en qué? —añadió un poco alarmada al ver que no podía hallar la palabra—. Quiero decir entrar en…, en esto, vaya. —Y tocó con la mano el tronco de un árbol—. ¿Cómo se llamará? Creo que no tiene nombre…, ¡seguro que no lo tiene!»


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker