Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas 
«Ostras —requirió la morsa—
¿os venÃs a pasear?
¡Gratos son charla y paseo
por el salobre arenal!
De cuatro en cuatro es posible
dar la mano a cada cual.»
La ostra más vieja miraba
sin decir ni una vocal: