Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas La morsa y el carpintero
van mano a mano a la par
llorando a moco tendido
de tanto ver arenal:
«Si un poco lo despejaran,
¡ay qué gran tranquilidad!».
«Supón que siete criadas
seis meses barriendo están
con siete escobas a punto:
¿tú crees que lo vaciarán?»
«No», el carpintero repuso
y una lágrima le cae.