Alicia en el País de las Maravillas

Alicia en el País de las Maravillas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pero se zampó las que pudo —dijo Tweedledum.

Esto tenía todas las trazas de un enigma.

—¡Bueno! —resolvió Alicia tras una pausa—. Ambos eran unos tipos bien desagradables. —Y se interrumpió, entonces, un poco alarmada, al oír lo que le sonó como el bufido de una gran locomotora en un bosque próximo, aunque también dudó si no sería una fiera salvaje—. ¿Hay leones o tigres por aquí? —preguntó tímidamente.

—No es sino el ronquido del Rey Rojo —dijo Tweedledee.

—¡Ven a verlo! —exclamaron los hermanos y, tomando a Alicia cada cual de la mano, la condujeron al lugar donde el Rey dormía.

—¿No te parece adorable? —dijo Tweedledum.

Alicia, francamente, no podía decir que sí. El Rey llevaba un gran gorro rojo de dormir, con una borla en la punta; estaba acurrucado, hecho un ovillo informe, y roncaba ruidosamente «como si le fuera a volar la cabeza», observó Tweedledum.

—No vaya a resfriarse, así tumbado sobre la hierba húmeda —dijo Alicia, que era una niña muy previsora.

—Ahora está soñando —dijo Tweedledee—. ¿Y en qué crees que sueña?

—¿Quién puede saberlo? —dijo Alicia.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker