Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas 
Mientras asà hablaba, cogió el mantón y buscó con la mirada a su propietaria. Inmediatamente llegó la Reina Blanca, corriendo como una exhalación por el bosque, con los brazos en cruz como si viniera volando, y Alicia fue muy cortésmente a su encuentro para devolverle el mantón.