Alicia en el País de las Maravillas

Alicia en el País de las Maravillas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«¡Más que recurioso, requetecurioso!», exclamó Alicia (tan sorprendida estaba en aquel momento que se olvidó por completo de hablar con entera corrección). «¡Qué estirón! ¡Ni que fuera el telescopio más grande del mundo! ¡Adiós, pies!» (porque al mirarlos le pareció que los perdía de vista, tanto se le alejaban). «¡Ay, mis pobres piececitos, quién os pondrá ahora los zapatos y los calcetines! ¡Estoy segura de que yo no! Demasiado lejos estaré para ocuparme de vosotros: tendréis que arreglároslas solitos, lo mejor que podáis… Pero debo ser amable con ellos —pensó Alicia— ¡o se van a negar a caminar por donde yo quiera ir! Les regalaré un par de botas nuevas todas las Navidades.»

Y siguió discurriendo cómo se las arreglaría. «¡Tendrá que ser por correo! —pensó—. ¡Qué divertido enviar regalos a los mismísimos pies de una! ¡Y qué extrañas van a resultar las direcciones!

Sr. D. Pie Derecho de Alicia

Felpudo de la Chimenea

Junto al Guardafuegos

(con cariños de Alicia).

¡Ay, Dios mío, qué disparates digo!»


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker