Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas 
—¡Aquà las cosas son totalmente inasequibles! —dijo al fin Alicia, en tono quejoso, tras haber perseguido en vano, durante más de un minuto, un gran objeto brillante que a veces tenÃa la apariencia de una muñeca y otras de un costurero y que siempre, al fijar su mirada, se hallaba en el estante de encima—. Este es el objeto más exasperante de todos…, pero ya verás… —añadió con súbita decisión—: lo voy a seguir hasta llegar al último estante ¡y entonces imagÃnate qué apuros para atravesar el techo!