Alicia en el PaĂs de las Maravillas
Alicia en el PaĂs de las Maravillas —Genio y figura tienen las palabras… algunas de ellas… sobre todo los verbos, que son muy orgullosos… Con los adjetivos puede uno hacer lo que le dĂ© la gana, pero no con los verbos… Sin embargo, ¡yo los voy a meter en cintura! ¡Impenetrabilidad! ¡Es lo que yo digo!
—¿QuerrĂa decirme, por favor —dijo Alicia—, quĂ© significa esto?
—Ahora sĂ que hablas como una niña sensata —dijo muy satisfecho Humpty Dumpty—. Por «impenetrabilidad» entiendo que ya hemos hablado bastante de este tema y que más valdrĂa que me dijeras de una vez quĂ© vas a hacer ahora, porque calculo que no pretenderás quedarte aquĂ por el resto de tus dĂas.
—Esto es mucho significado para una sola palabra —dijo pensativamente Alicia.
—Si exijo a una palabra un redoblado esfuerzo —sentenció Humpty Dumpty— le pago siempre extra.
—¡Ah! —exclamó por todo comentario la desconcertada Alicia.
—¡CĂłmo me gustarĂa que las vieras acudir a mĂ, el sábado por la noche! —dijo Humpty Dumpty, meneando con gravedad de un lado a otro su figura—. En busca de su paga, naturalmente.
(Alicia no se atreviĂł a preguntarle con quĂ© las pagaba; por tanto, no sabrĂa yo decĂroslo a vosotros.)
—Parece usted muy diestro en eso de explicar palabras —dijo Alicia—. Señor, ÂżtendrĂa la bondad de explicarme el significado del poema llamado Jabberwocky?