Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas 
—¡Ah, qué contenta estoy de haber llegado aquÃ! ¿Y qué es esto que tengo en la cabeza? —se preguntó consternada, llevándose las manos a algo muy pesado que le ceñÃa estrechamente la frente—. Pero ¿cómo es posible que me hayan puesto esto sin que yo me enterara? —se dijo mientras se lo sacaba y lo ponÃa sobre sus rodillas para averiguar de qué se trataba.
Era una corona de oro.