Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas «Salto cuarenta años —prosiguió entre sollozos—,
y, sin más comentarios, paso a la actualidad:
al dÃa en que me llevasteis con vosotros a bordo
con el fin de ayudaros a cazar al Snark.
»Un tÃo muy cercano (que me dio su apellido)
me dijo cuando iba a despedirme yo…»
El Capitán gritó: «¡Sáltate lo del tÃo!»
y agitó la campana: con furia resonó.
«Me dijo —prosiguió con extrema dulzura—:
si es tu Snark un Snark, en tal caso, está bien.
Tráetelo vivo o muerto: se sirve con verduras
y enciende las cerillas en cosa de un amén.
»¡Con cuidado y dedales se busca; se persigue
con no poca esperanza y más de un tenedor;
se amaga con acciones de los ferrocarriles;
se le hechiza al final con sonrisa y jabón!»
(«¡Asà es exactamente —exclamó, decidido,
en súbito paréntesis, el bravo Capitán—,
asà es exactamente el método elegido