Alicia en el País de las Maravillas

Alicia en el País de las Maravillas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lo cual las devolvió al comienzo de la conversación. Alicia se sentía un poco irritada ante el laconismo tajante de la Oruga y, poniéndose muy tiesa, le dijo con toda gravedad:

—Creo que debería primero decirme quién es usted.

—¿Por qué? —dijo la Oruga.

He aquí otra pregunta desconcertante, y como Alicia no podía hallar ninguna buena razón, y la Oruga parecía estar de muy mal humor, dio media vuelta.

—¡Vuelve! —le gritó la Oruga—. ¡Tengo algo importante que decirte!

Esto ya sonaba mucho más prometedor. Alicia dio otra vez media vuelta y regresó.

—No pierdas la calma —dijo la Oruga.

—¿Eso es todo? —dijo Alicia, conteniéndose de rabia al máximo.

—No —dijo la Oruga.

Alicia pensó que bien podía esperar, pues no tenía nada que hacer; después de todo, quizá valía la pena escuchar lo que iba a decirle. Durante unos minutos la Oruga estuvo fumando sin decir palabra. Al final desplegó los brazos, retiró la pipa de la boca y dijo:

—¿Así que tú crees haber cambiado?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker