Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas —Claro que lo estaban —dijo el Lirón—. Estaban de lo más requetebién.
Alicia quedó tan confundida al ver que el Lirón habÃa entendido algo distinto a lo que ella querÃa decir, que no volvió a interrumpirle durante un ratito.
—Nuestras tres hermanitas estaban aprendiendo, pues, a dibujar —siguió el Lirón, bostezando y frotándose los ojos, porque le estaba entrando un sueño terrible—, y dibujaban todo tipo de cosas… todo lo que empieza con la letra M…
—¿Por qué con la M? —preguntó Alicia.
—¿Y por qué no? —preguntó la Liebre de Marzo.
Alicia guardó silencio.
Para entonces, el Lirón habÃa cerrado los ojos y empezaba a cabecear. Pero, con los pellizcos del Sombrerero, se despertó de nuevo, soltó un gritito y siguió la narración: —… lo que empieza con la letra M, como matarratas, mundo, memoria y mucho… muy, en fin todas esas cosas. Mucho, digo, porque ya sabes, como cuando se dice "un mucho más que un menos". ¿Habéis visto alguna vez el dibujo de un «mucho»?
—Ahora que usted me lo pregunta —dijo Alicia, que se sentÃa terriblemente confusa—, debo reconocer que yo no pienso…
—¡Pues si no piensas, cállate! —la interrumpió el Sombrerero.