Fantasmagoría
Fantasmagoría La Cuarta impide entrar donde instalados
estén otros espíritus.
Salvo perdón real, los declarados
culpables de este crimen han de ser
sin más despedazados.
Para un trasgo no es esto fastidioso:
presto se recompone;
y el trocear no es nada doloroso,
no más de lo que es que te “haga trizas”
un crítico envidioso.
La Quinta pienso que será mejor
citarte por entero:
“Tiene el rey tratamiento de ‘Señor’;
esto de un simple cortesano exige
de la ley el rigor.