Fantasmagoría
Fantasmagoría Su crianza
«Cuando yo era un fantasma pequeñito,
¡qué bien nos lo pasábamos!
Cada cual en su puesto favorito
comía su tostada bien untada
con voraz apetito».
«Ese cuento —exclamé— sabes que ha sido
impreso, no lo niegues:
más que la Guía Bradshaw[6] es conocido».
(El trasgo replicóme, un tanto incómodo,
que no era tan sabido).
«Si pienso en ello, en mi recuerdo asoma
esta canción de cuna:
“Tuvo cinco gnomitos una gnoma,
y a los cinco gnomitos los criaba
encima de una loma”.
