Fantasmagoría
Fantasmagoría Tengo guardado el libro por aquí»
(y me acerqué al estante).
«Déjalo —dijo—; es cosa baladí.
Ahora la recuerdo claramente:
yo mismo la escribí.
En un papel mensual apareció,
o eso dijo mi agente.
Cierto editor famoso que la vio
pensó que se adaptaba a su revista,
y allí la publicó.
Mi padre era un nubero[7] muy decente.
Mi madre, que era un hada,
consideró que cada descendiente
sería más feliz si se educara
de modo diferente.
Pronto esta idea derivó en manía,
y así a cada retoño
quiso llevar por diferente vía.
Uno fue un gnomo, dos salieron hadas,
luego un mengue venía.
Fueron al cole el trol y el trastolillo,
y dieron mucha guerra.
Vinieron luego un gul y un martinillo
y (excepción a la regla) dos cermeños,
un xas y un frailecillo.
(Si es rapé lo que ahí guardas, como espero,