Silvia y Bruno
Silvia y Bruno —¿Es esa gran mancha amarilla Hadalandia?
—SÃ, asà es —dijo el vicerrector—, y quizá podrÃas dejarle caer sutilmente —le susurró a milady— que emprenda el viaje de vuelta mañana. ¡Come como un tiburón! ¡Que yo lo mencionara resultarÃa escasamente apropiado!
Su esposa captó la idea, y al momento empezó a soltar indirectas de lo más sutiles y delicadas.
—¡Pero mire qué corta es la vuelta a Hadalandia! ¡Si saliera mañana por la mañana, llegarÃa allà en poco más de una semana!
El barón puso cara de incredulidad.
—Venir me ha llevado un mes entero —dijo.
—¡Pero se tarda mucho menos en regresar, ¿־sabe?!
El barón miró en busca de apoyo al vicerrector, quien se mostró inmediatamente de acuerdo con su esposa.
—Puede volver cinco veces en el tiempo que le llevó venir una sola… ¡si sale mañana por la mañana!