Silvia y Bruno

Silvia y Bruno

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Es un hombre magnífico —reconoció Arthur—, pero confieso que las noticias serían buenas, para mí, ¡si recibiera su ascenso y su orden de incorporación a filas al mismo tiempo! Le deseo toda la felicidad del mundo… con una excepción. ¡Buenas noches! —Habíamos llegado a casa para entonces—. Esta noche no soy una buena compañía… es mejor que esté solo.

El día siguiente no fue muy distinto. Arthur declaró que no se sentía sociable, por lo que hube de salir solo a pasear por la tarde. Tomé el camino a la estación y, en el punto en que este confluía con el procedente del Hall, me detuve, al ver a lo lejos a mis amigos, los cuales se dirigían aparentemente al mismo destino.

—¿Quiere unírsenos? —me propuso el earl, después de un intercambio de saludos con él, lady Muriel y el capitán Lindon—. Este joven inquieto está esperando un telegrama y vamos a la estación para recogerlo.

—También hay una mujer inquieta implicada —añadió lady Muriel.

—Eso se sobreentiende, hija mía —contestó su padre—. ¡Las mujeres nunca están tranquilas!

—Para una generosa apreciación de las mejores cualidades de uno mismo —apuntó excelentemente la hija—, no hay nada como un padre, ¿no es cierto, Eric?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker