Silvia y Bruno
Silvia y Bruno —¿Alguna vez ha visto el rompecabezas del anillo de papel? —prosiguió Mein Herr, dirigiéndose al earl—, ¿en el que coge un pedazo de papel, y une sus extremos, retorciendo antes uno, como si quisiera juntar la esquina superior de un extremo con la esquina inferior del otro?
—Lo vi hacer, ayer mismo —respondió el earl. Muriel, hija mÃa, ¿no hiciste tú uno, para entretener a esos niños que invitaste al té?
—SÃ, conozco ese rompecabezas —afirmó lady Muriel—. El anilio tiene una sola superficie y un solo borde. Es muy misterioso.
—La bolsa es exactamente igual, ¿no es cierto? —sugerà yo—. ¿No es la superficie externa de uno de sus lados continua con la superficie interna del otro lado?
—¡En efecto! —exclamó ella—. Sólo que no es una bolsa, todavÃa. ¿Cómo llenaremos esta abertura, Mein Herr?