Silvia y Bruno

Silvia y Bruno

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Lo siguiente era aplicar la teoría, como usted correctamente sugiere, al movimiento horizontal. Pero el cuerpo que se desplaza, que tiende siempre a caer, necesita un apoyo constante, si ha de moverse en una verdadera línea horizontal. «Entonces», se preguntó, «¿qué proporcionará apoyo constante a un cuerpo en movimiento?». Y su respuesta fue: «¡Las piernas humanas!». ¡Ese fue el descubrimiento que inmortalizó su nombre!

—¿Que era…? —dije a modo de indirecta.

—No lo he mencionado —fue la delicada contestación de mi sumamente insatisfactorio informador—. Su siguiente paso fue uno obvio. Inició una dieta de bolas de masa cocida con manteca, hasta que su cuerpo se convirtió en una esfera perfecta. Entonces salió a hacer su primera carrera experimental… ¡que a punto estuvo de costarle la vida!

—¿Y eso?

—Bueno, verá, no tenía ni idea de la tremenda nueva fuerza de la naturaleza que estaba activando. Empezó demasiado rápido. ¡En muy pocos minutos se vio corriendo a cien millas por hora! Y, si no hubiera poseído el aplomo para estrellarse contra un almiar (el cual destrozó a los cuatro vientos), no cabe ninguna duda de que habría abandonado el planeta al que pertenecía, ¡hasta adentrarse en el espacio!

—¿Y qué ocurrió para que esa fuese la última caza de novatos? —inquirí.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker