Silvia y Bruno
Silvia y Bruno —¡Pareces pensar que —observó milady— el que tu esposa diga la verdad es algo notable!
—¡No, no lo es en absoluto! —corrió a explicar su marido—. ¡Tú nunca dices nada notable, amor mÃo!
Milady sonrió en aprobación de la opinión de su esposo, y continuó:
—¿Soy entonces yo obicerrectora?
—Si decides emplear ese tÃtulo… —asintió el rector—, pero el tratamiento apropiado será «excelencia». Y confÃo en que «sus excelencias» respetarán el acuerdo que he preparado. La disposición que más me preocupa es la siguiente —desenrolló un pergamino de gran tamaño y leyó en voz alta—: «Ãtem: que trataremos con amabilidad a los pobres». El canciller lo redactó por mà —añadió, mirando al alto funcionario—. Supongo que la palabra «Ãtem» tiene un profundo significado legal, ¿no?