Don Quijote de la Mancha

Don Quijote de la Mancha

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No es mi tristeza por haber caído en tu poder —respondió don Quijote—, sino por haber sido tal mi descuido que me hayan cogido tus soldados, estando yo obligado, por las leyes de la caballería andante que profeso a vivir de continuo alerta.

Entonces conoció Roque Guinart que la enfermedad de don Quijote tocaba más en locura que en valentía, y holgose en extremo de haberle encontrado, para tocar de cerca lo que de lejos de don Quijote había oído.

Mandó luego Roque Guinart traer allí delante todo aquello que desde la última repartición había robado, y lo repartió por toda su compañía, con tanta legalidad y prudencia que todos quedaron contentos, satisfechos y pagados.

—Si no se guardase esta puntualidad con éstos —dijo Roque a don Quijote—, no se podría vivir con ellos.

A lo que dijo Sancho:

—Según lo que aquí he visto, es tan buena la justicia, que es necesario que se use incluso entre los mismos ladrones.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker