Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda »Pareciéronme tan bien las razones de Sulpicia que, puesto que yo fuera verdadero cosario, me ablandara. Uno de mis pescadores dijo a este punto: "¡Que me maten si no se nos ofrece aquí hoy otro rey Leopoldio, con quien nuestro valeroso capitán muestre su general condición! ¡Ea, señor Periandro: vaya libre Sulpicia, que nosotros no queremos más de la gloria de haber vencido nuestros naturales apetitos!" "Así será —respondí yo—, pues vosotros, amigos, lo queréis; y entended que obras tales nunca las deja el cielo sin buena paga, como a las que son malas sin castigo. Despojad esos árboles de tan mal fruto, y limpiad esa cubierta, y entregad a esas señoras, junto con la libertad, la voluntad de servirlas".