Memento mori
Memento mori —Ustedes me están leyendo, ¿no? —dice—. Eso es todo lo que querÃa.
Pero hay un último acto. Uno que nadie vio venir. Ledesma tenÃa preparada su salida. Su poema final. Una muerte perfectamente escrita. Suicidio. O clÃmax. Dependiendo de quién lo narre.
Sancho lo ve exhalar el último aliento con los ojos abiertos. Ni miedo ni arrepentimiento. Solo paz. Como si todo hubiera salido tal como lo escribió.
Después, el silencio. El informe. El cierre del caso.
Pero nada se cierra realmente. Porque las heridas quedan. Carapocha desaparece de nuevo en las sombras, como si nunca hubiera existido. Y Sancho... Sancho regresa a su vida, a su rutina. Pero con una cicatriz invisible. Ahora sabe que no todo puede explicarse. Ni curarse. Ni olvidarse.
Un dÃa, Sancho recibe un paquete. Un libro encuadernado en cuero. Sin remitente. Lo abre. Es una antologÃa de poemas.
TÃtulo: Memento Mori .
Autor: Augusto Ledesma.
Y entonces entiende. Algunos relatos no terminan con la última página. Algunos, simplemente, se quedan contigo. Eternamente.
Fin de Memento Mori