La gaviota

La gaviota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

SORIN.—(Se ríe.) Estos ojitos, al parecer, han llorado… ¡Ay, ay! ¡Eso no está bien!

NINA.—Sí, es cierto… Ya ve cómo me cuesta respirar. Dentro de media hora me iré, hay que darse prisa. Por Dios, no me retengan, no puedo, no puedo. Mi padre no sabe que estoy aquí.

TREPLIOV.—En verdad, ya es hora de empezar, hay que llamar a todo el mundo.

SORIN.—Iré yo, eso es. Ahora mismo. (Se dirige hacia la derecha y canta.) «A Francia van dos granaderos…» (Mira a su alrededor.) Una vez me puse a cantar de este modo y un fiscal delegado me dijo: «Tiene una voz muy potente, Excelencia»… Luego reflexionó un poco y añadió: «Pero… desagradable». (Se ríe y sale.)

NINA.—Mi padre y su mujer no me dejan venir aquí. Dicen que esto es la bohemia… tienen miedo de que me haga actriz… Y yo siento atracción por este lugar, por este lago, como una gaviota… Usted llena todo mi corazón. (Mira en torno.)

TREPLIOV.—Estamos solos.

NINA.—Me parece que hay alguien allí…

TREPLIOV.—No hay nadie. (Se besan.)

NINA.—¿Qué árbol es éste?

TREPLIOV.—Un olmo.

NINA.—¿Por qué es tan oscuro?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker