La gaviota

La gaviota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ARKÁDINA.—(Temblando.) No, no… Yo soy una mujer como todas las otras, no es posible hablar conmigo de esta manera… No me tortures, Boris… Tengo miedo…

TRIGORIN.—Si quieres, puedes ser extraordinaria. Un amor joven, encantador, poético, que transporte al mundo de los ensueños, ¡sólo un amor así puede dar la felicidad en la tierra! Un amor semejante aún no lo he experimentado… En mi juventud, no tuve tiempo, llamaba a la puerta de las redacciones, luchaba con la pobreza… Ahora aquí está: por fin ese amor ha llegado, me llama… ¿No sería insensato huir de él?

ARKÁDINA.—(Airada.) ¡Has perdido la razón!

TRIGORIN.—Qué más da.

ARKÁDINA.—¡Hoy os habéis puesto todos de acuerdo para atormentarme! (Llora.)

TRIGORIN.—(Agarrándose la cabeza con las manos.) ¡No comprende!, ¡no quiere comprender!

ARKÁDINA.—¿Es posible que sea ya tan vieja y fea que conmigo se pueda hablar, sin rebozo, de otras mujeres? (Le abraza y le besa.) ¡Oh, te has vuelto loco! Amor mío, maravilloso, divino… ¡Eres la última página de mi vida! (Se hinca de rodillas.) Eres mi alegría, mi orgullo, mi bien… (Le abraza las rodillas.) Si me abandonas, aunque sólo sea por una hora, no lo soportaré, perderé, oh, mi admirable, mi magnífico, mi señor…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker