La gaviota

La gaviota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

TRIGORIN.—Puede venir alguien. (Le ayuda a levantarse.)

ARKÁDINA.—Que vengan, no me avergüenzo de mi amor por ti. (Le besa las manos.) Tesoro mío, cabeza loca, quieres hacer locuras, pero yo no quiero, no te dejaré… (Se ríe.) Tú eres mío… eres mío… Y esta frente es mía y los ojos son míos y estos espléndidos cabellos sedosos también son míos… Tú eres todo mío. Tú, con tanto talento, tan inteligente, el mejor de todos los escritores de ahora, tú, única esperanza de Rusia… Es tanta tu sinceridad, tu sencillez, tu frescor, tu humor sano… De un solo trazo sabes expresar lo esencial, lo característico de un ser o de un paisaje, tus personajes son como hombres vivos. ¡Oh, no es posible leerte sin arrobamiento! ¿Crees que esto es incienso? ¿Qué te adulo? Mírame a los ojos… mira… ¿Me parezco a una mentirosa? Ya ves, sólo yo sé apreciarte; sólo yo te digo la verdad, querido mío, gloria mía… ¿Te irás conmigo? ¿Sí? ¿No me abandonarás?…

TRIGORIN.—No tengo voluntad propia… Nunca he tenido propia voluntad… Blando, flojo, siempre obediente, ¿es posible que esto pueda gustar a las mujeres? Tómame, llévame de aquí, pero no te apartes de mí un solo paso…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker