La gaviota

La gaviota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ARKÁDINA.—Es usted muy buena, Polina Andréievna.

POLINA ANDRÉIEVNA.—¡Adiós, querida mía! Si algo no hemos hecho bien, perdónenos. (Llora.)

ARKÁDINA.—(Abrazándola.) Todo ha estado bien, muy bien. Sólo que no se ha de llorar.

POLINA ANDRÉIEVNA.—¡El tiempo nuestro se va!

ARKÁDINA.—¡Qué le vamos a hacer!

SORIN.—(Llevando abrigo con esclavina; con sombrero y bastón; entra por la puerta de la izquierda y atraviesa la escena.) Hermana, ya es hora; no sea que, al final, lleguemos tarde. Voy a tomar asiento. (Sale.)

MEDVEDENKO.—Yo iré andando hasta la estación… a despedirles. Me daré prisa… (Sale.)

ARKÁDINA.—Hasta la vista, queridos… Si tenemos vida y salud, el próximo verano volveremos a vernos… (La doncella, Yákov y el cocinero le besan la mano.) No os olvidéis de mí. (Da un rublo al cocinero.) Aquí tenéis un rublo para los tres.

COCINERO.—¡Mil gracias, señora! ¡Qué tenga feliz viaje! ¡Quedamos muy reconocidos!

SHAMRÁIEV.—¡Nos haría felices si nos mandara una cartita! ¡Adiós, Boris Alexéievich!

ARKÁDINA.—¿Dónde está Konstantín? Decidle que parto. Hay que despedirse. Bueno, no guardéis mal recuerdo de nosotros. (A Yákov.) He dado un rublo al cocinero. Es para los tres.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker