La gaviota

La gaviota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

(Entran Trepliov y Polina Andréievna; Trepliov trae almohadas y una manta; Polina Andréievna, unas sábanas; lo ponen todo sobre el diván; luego, Trepliov va a sentarse a su mesa de escribir.)

MASHA.—¿Por qué traen esto aquí, mamá?

POLINA ANDRÉIEVNA.—Piotr Nikoláievich ha pedido que le preparemos la cama en el gabinete de Kostia.

MASHA.—Déjeme, la haré yo… (Prepara la cama.)

POLINA ANDRÉIEVNA.—(Suspirando.) Los viejos son como los niños… (Se acerca a la mesa de escribir y, apoyándose de codos en ella, mira un manuscrito; pausa.)

MEDVEDENKO.—Así pues, me voy. Adiós, Masha. (Besa la mano a su mujer.) Adiós, mamá. (Se dispone a besar la mano a su suegra.)

POLINA ANDRÉIEVNA.—(Molesta.) ¡Deja! Que Dios te guarde. (Trepliov le tiende la mano sin decir palabra; Medvedenko sale.)

POLINA ANDRÉIEVNA.—(Mirando el manuscrito.) Nadie pensaba ni se habría imaginado que usted, Kostia, iba a convertirse en un verdadero escritor. Y ya ve, a Dios gracias, las revistas han comenzado a enviarle dinero. (Le pasa la mano por los cabellos.) Y también se ha vuelto hermoso… ¡Querido Kostia, mi buen Kostia, sea más amable con mi pequeña Masha!…

MASHA.—(Preparando la cama.) Déjele, mamá.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker