La isla de Sajalin
La isla de Sajalin —¿Recibirás pronto la condición de colono?
—Dentro de unos cinco años.
—¿Echas de menos tu aldea?
—No. Lo único que me da pena son los niños. No son muy listos.
—Dime, Yegor, ¿en qué pensabas cuando te conducían al barco en Odesa?
—Rezaba a Dios.
—Y ¿qué le pedías?
—Que enviara un poco de sensatez y buen juicio a mis hijos.
—¿Por qué no te has traído a tu mujer y a tus hijos?
—Porque están bien en casa.