La isla de Sajalin

La isla de Sajalin

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Krasni Yar solo tiene dos años de existencia. Dispone de una calle espaciosa, pero en malas condiciones; para ir de una isba a otra entre terrones, montones de arcilla y virutas, superando troncos, tocones y zanjas en las que se estanca un agua de color marrón. Las casas aún no están terminadas. Un propietario fabrica ladrillos, otro revoca su estufa, un tercero atraviesa la calle arrastrando un tronco. Hay cincuenta y un propietarios. Tres de ellos —entre los que se encuentra el chino Pen-Ogi-Tsoi— han abandonado sus isbas ya comenzadas y se han marchado, sin que por el momento se sepa nada de su paradero. Los siete caucasianos que viven aquí han interrumpido sus tareas, se han juntado todos en la misma isba y se encogen de frío, aunque solo estamos a 2 de agosto. También las cifras muestran que se trata de una colonia reciente, cuya existencia acaba de iniciarse. Viven en ella unos noventa habitantes, a razón de dos hombres por cada mujer; hay tres parejas legítimas y veinte ilegítimas, con solo nueve niños menores de cinco años. Tres propietarios poseen caballos y nueve, vacas. Por el momento todos reciben raciones de la cárcel, pero nadie sabe cómo podrán alimentarse en el futuro. En lo que respecta al cultivo de cereales, tiene malas perspectivas. Hasta la fecha solo se han encontrado y desbrozado veinticuatro desiatinas y un cuarto de tierra apta para la siembra de grano y el cultivo de la patata, es decir, menos de media desiatina por hacienda. No hay praderas. El valle es estrecho, comprimido a ambos lados por montañas en las que no crece nada; pero, como la administración no se detiene ante ninguna consideración cuando necesita quitarse de encima a la gente, es probable que cada año obligue a asentarse en este territorio a decenas de colonos, con lo que las parcelas de tierra de labor seguirán siendo de un octavo, un cuarto o media desiatina, tal vez incluso menos. No sé quién habrá elegido el asentamiento de Krasni Yar, pero no cabe duda de que la decisión fue tomada por personas incompetentes, que nunca han vivido en el campo y que jamás han pensado en la colonización agrícola. Ni siquiera hay agua de buena calidad. Cuando pregunté dónde se abastecían de agua potable, me señalaron una zanja.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker