La isla de Sajalin
La isla de Sajalin En los tres Arkovos todos los propietarios tienen tierra de labor. El tamaño de las parcelas oscila entre media y dos desiatinas. Solo uno posee tres. Siembran grandes cantidades de trigo, cebada y centeno, y cultivan patatas. La mayoría de los granjeros dispone de ganado y aves de corral. A juzgar por los datos del catastro, recogidos por el inspector de las colonias, se puede llegar a la conclusión de que los tres Arkovos, en el breve periodo transcurrido desde su fundación, han dado pasos de gigante en la agricultura. En ese sentido, un autor anónimo escribe: «El trabajo se ve recompensado con creces, gracias a un terreno muy favorable a la agricultura, como atestigua el vigor de los bosques y la exuberancia de los prados». En realidad, las cosas no son así. Los tres Arkovos se encuentran entre las aldeas más pobres de Sajalín Septentrional. Tienen tierra de labor y ganado, pero nunca se ha dado una verdadera cosecha. Además de las condiciones desfavorables comunes a todo Sajalín, los propietarios locales deben enfrentarse a las difíciles condiciones del valle, ante todo a ese terreno tan alabado por el autor que acabo de citar. Consiste en un vershok de tierra sobre un subsuelo pedregoso que, cuando sube la temperatura, se calienta tanto que seca las raíces de las plantas, y los días de lluvia impide que el agua se filtre, pues él mismo descansa sobre una capa de arcilla; en consecuencia, las raíces se pudren. En mi opinión, en un suelo semejante solo pueden cultivarse con éxito plantas con raíces fuertes y profundas como la bardana, o, entre las cultivadas, tubérculos como la patata o el nabo, que permiten labrar la tierra mejor y a más profundidad que los cereales.